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DATOS GEOGRÁFICOS |
Constituido por regiones de selva y sierra, donde predomina la selva con 72.93 % del teritorio, el profundo y extenso valle del Marañon constituye un importante rasgo morfologico, atraviesa gran parte de su territorio, atravesando los denominados pongos palabra quechua que significa "puerta", el valle de Utcubamba es el eje de producción y de localización de grupos humanos, lo principales afluentes son el Chiriaco, el Santiago y el Cenepa.
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| CLIMA |
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Templado, con estaciones lluviosas y secas bien definidas, con una temperatura media anual de14,5° C. |
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BREVE HISTORIA |
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Región de Ciudades Perdidas |
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El departamento de Amazonas es una de las regiones menos conocidas pero a la vez una de las más bellas del Perú. Con más de 500 restos arqueológicos -pinturas rupestres, fortalezas, sarcófagos y ciudadelas que confieren a su paisaje un halo misterioso e inquietante, fue escenario del descubrimiento de decenas de "ciudades perdidas" en la segunda mitad del siglo MC Chachapoyas (2000 m.s.n.m.), capital del departamento, se encuentra a 1191 km. de Lima. Suele llegarse a ella recorriendo entre6 a 8 horas en auto desde Chiclayo. El clima lluvioso y la vegetación tupida hacen recomendable la visita de mayo a setiembre, aunque su clima es siempre caluroso (media anual cercana a 25º C. |
| La Fortaleza de Kuélap |
El atractivo turístico más impresionante del nororiente peruano es Kuélap, una gigantesca mole de 400 millones de pies cúbicos de material de construcción, tres veces el volumen de la Gran Pirámide de Egipto. |
El complejo arqueológico se ubica en una cresta rocosa a 3000 msnm y se asienta sobre dos gigantescas plataformas artificiales superpuestas, construidas piedra por piedra. Lo más impresionante de Kuélap son las enormes murallas defensivas (30 m. de altura por 600 m. de largo) que delimitan los llamados "pueblo bajo" y "pueblo alto". Este muro perimetral está adornado por millares de bromelias, que le confieren una particular belleza a la construcción. El material de todo el complejo arqueológico consiste en bloques de piedra caliza tallados con diversos grados de acabado, siendo los que componen los recintos sagrados los de mejor factura |
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Con 584 x 110 m. de base, por sus dimensiones y características, las ruinas son comparadas a menudo con las ciudadelas incas de Sacsaywarnan y Machu Picchu. La fortaleza dispone de tres entradas, dos hacia el E y una en el lado 0, diseñadas como enormes callejones en forma de embudo que terminan en una pequeña abertura que permite el ingreso de sólo un individuo por vez. Rodeada de farallones y precipicios por tres de sus cuatro costados, la fortaleza era realmente inexpugnable.
El interior de la ciudadela se presenta como una serie de "barrios" ubicados en diferentes niveles de altitud, formados por varias docenas de edificaciones circulares de mucho sentido artístico y estético (exacta disposición de las piedras, frisos romboides y figuras antropomorfas en altorrelieve). |
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Los superiores, al parecer destinados a los jerarcas chachapoyas, poseen fachadas decoradas con frisos geométricos calados. Las viviendas carecen de ventanas y poseen un techo de roca perfectamente sellado como protección frente a las intensas lluvias, abundantes en la zona. En el extremo 5 sobresale una extraordinaria construcción circular. Es el denominado "tintero", una estructura de casi 6 m. de altura con la forma de un cono invertido, de función presumiblemente ceremonial.
Los mausoleos de la Laguna de Los Cóndores Un elevado farallón con vista a la paradisiaca Laguna Negra fue utilizado por los Chachas como lugar para la construcción de cámaras funerarias monumentales. |
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En una de las escarpadas y boscosas laderas que bordean la Laguna de Los Cóndores, a día y medio de camino de la localidad de Leimebamba, se han descubierto seis mausoleos casi intactos: momias algunas de ellas cubiertas por ataúdes de madera, ídolos y lanzas de madera, abundante y diversa cerámica y sugerentes pinturas rupestres son parte de este fascinante legado. Cada una de las cámaras funerarias albergaba a un gran número de fardos, correspondientes a varias generaciones de individuos probablemente emparentados. Vestidos ceremoniales con rica iconografía chacha e inca fueron usados como envoltorios, junto con retazos de tela burda. |
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La evidencia encontrada demuestra que el mismo espacio fue ocupado no sólo por los Sachapuyas (Chachas) sino también por Incas y Chimús. De hecho, los Incas liderados por Túpac Yupanqui conquistaron esta región alrededor de¡ año 1470. La presencia de los Chimús se podría explicar por el sistema de mitimaes (poblaciones enteras trasladadas lejos de su lugar de origen) que solían utilizar los Quechuas para mantener un mejor control de los pueblos sojuzgados.
Hoy, a pesar del contacto aparentemente fluido que en el pasado sostuvieron pueblos tan diversos, llegar a los dominios de la Laguna de Los Cóndores no es una tarea fácil, incluso para el expedicionario experimentado. En el camino que parte de Leimebamba debe sortearse pantanos, empinadas montañas y frías y desoladas cordilleras para llegar a la enmarañada selva donde yacen estos mausoleos, envueltos por la niebla y parcialmente cubiertos por una cortina de agua que baja de la cumbre. Desde el camino es posible observar el río, torrentoso y cristalino, a su paso entre gigantescos farallones de granito. De las lisas paredes cuelgan, en ángulos imposibles, pequeños y apretados bosques repletos de orquídeas y helechos. Los turistas pueden conocer varios aspectos de es-te espectacular sitio arqueológico en el museo recientemente inaugurado en las afueras de Leimebamba. |
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| EL PAJATIÉN Y LAS CIUDADES PERDIDAS DE LOS CHACHAS |
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La Laguna de los Cóndores |
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Momia de la Laguna de los cóndores |
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Desde que en 1964 se descubriera el Gran Pajatén en el vecino departamento de San Martín, muchos exploradores se han dirigido a esta parte del nororiente peruano para buscar ciudades perdidas en lo profundo de la selva. Posteriormente, la aparición de los sarcófagos de Karajía, las expediciones del norteamericano Gene Savoy al Gran Vilaya y el hallazgo de casi un centenar de momias en la Laguna de Los Cóndores, atrajeron la atención mundial hacía los Chachapoyas.
El idioma que utilizaban se perdió para siempre en los primeros años de la conquista española, pero las investigaciones lingüísticas indican que habría existido un parentesco idiomático entre los topónimos preíncas de la zona con los Chibchas de Colombia. De otro lado, si bien la cerámica tiene un cercano parentesco con ciertos tipos de alfarería de las tierras bajas de] Amazonas, los sofisticados monumentos ofrecen básicamente un patrón andino. Al parecer, los Chachapoyas fueron una etnia que migró desde los Andes para asentarse en las escarpadas selvas de montaña y repeler con éxito los ataques de grupos vecinos, en plena expansión. |
Los límites naturales de esta cultura fueron el no Marañón al 0, el río Huallaga al E, Bagua al N y el no Abiseo al S, en los actuales departamentos de Amazonas y San Martín. Si bien es cierto que los Sachapuyas (de sacha: monte, y puyo: neblina, por la constante nubosidad que domina la zona) llegaron hasta intrincadas junglas, no hay duda de que la arteria central de esta civilización fue el Utcubamba. Este río de exquisito color verde, en un paisaje marcado por cañaverales y árboles de tara y molle, nace en la localidad serrana de Leirneíbamba y discurre -cruzando bajo dos notables puentes coloniales- algo apretado por los cerros hasta alcanzar las amplias llanuras que rodean la tropical ciudad de Bagua, donde sus aguas se funden con las de río Marañón.
Dado lo estrecho del valle, los Sachapuyas erigieron sus principales poblados en las crestas que controlan estratégicamente los principales afluentes de Utcubamba. AHÍ se hallan, en excelente estado de conservación, construcciones de la más exquisita arquitectura como las de La Petaca, La Congona, Cerro Olán, Kuélap, Macro, Ollape, Gran Pajatén, Gran Vilaya, Karajia, Levanto y muchas otras construidas entre el 900 y el 1450 D.C. y habitadas incluso al inicio del periodo colonial. |
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